A continuación ofrecemos algunos detalles del recorrido por el monumento de la paz y de su contenido gráfico-simbólico. Está compuesto por cinco niveles, cada uno alude a un siglo de nuestra historia universal y el recorrido es regresivo, es decir, comienza en el tercer milenio y termina en la prehistoria:
EL PRIMER NIVELSimboliza el Milenio que precedió al nacimiento de Cristo. Durante este milenio las civilizaciones orientales se habían extendido a una parte de la cuenca del Mediterráneo, sobre todo la Fenicia, que se había convertido en reina cultural y comercial.
La joven Urope dio su nombre al continente europeo y su hermano Cadmus, el príncipe fenicio, fundador de Tebas en la antigua Grecia, había participado en el despertar helénico enseñando el alfabeto de Byblos en la Magna Grecia.
Euclides de Tyro y Mokhos de Sidón y tantos otros fenicios magnificaron la irradiación del mundo griego. En el transcurso de este milenio estuvieron entre los pioneros de la democracia, la tolerancia y la no-violencia, adoptadas más tarde por el cristianismo. Más aún, Fenicia fue la comunicadora social por excelencia.
Tiene 320 metros de largo y forma parte de la base de la colina. Está separado por el Segundo Nivel por un muro cuya altura varía entre cinco y trece metros.
Desde la profundidad de los cinco mil años del pasado, los símbolos de este nivel observan con asombro el tráfico de motor de la calle contigua y los ojos de las cámaras de los visitantes diarios del Muro del final del siglo XX.
Siete columnas y el camino de la lunaEn el comienzo de la parte Este de este nivel, se destacan siete columnas que están reforzando el muro. Estas columnas simbolizan los siete días de la semana con sus significados por día de: 1- Planeta Libre. 2- El Hombre. 3- El Hogar. 4- La Universidad del Futuro. 5- La Libertad. 6- La Tolerancia. 7- El Supremo. La jardinera, al nivel de la calle, y el contorno de la base del muro, señalan una baranda repartida de cinco ventanillas. Esto simboliza la Mano Abierta del dar. Indispensable en toda creación.
La Mano AbiertaSon las manos de la ciudad que rodean al muro para elevarlo constantemente. Ellas conocen y practican la generosidad y saben que lo dado, tarde o temprano retorna con creces, de una forma u otra, al donante.
Las manos que no aportan destruyen la ciudad. Ella las rechaza porque crean miseria. Ella ama la prosperidad que es un constante consumir y producir.
Para la ciudad, la generosidad es una semilla generada por la flor de la primavera y sembrada en el afecto caluroso del verano. El otoño las recibe multiplicada por la mano de la natura para llenar los graneros del invierno.
La Mano Abierta de la ciudad puesta en el Muro sabe que la fortuna y la sabiduría que no discurra por una mano abierta como la suya termina desgraciando a sus poseedores.
Esta generosidad de la ciudad recibe de los abrazos de cada amanecer, desde los elevados de este templo, a nuestro querido sol, que nunca conoció la avaricia del agua.
Siete Águilas y Siete ColumnasEstas águilas son llamadas: Ser Humano, Amor, Libertad, Evolución, Religión, Paz y Perfección.
Estas siete águilas reales, dejaron mi tierra, la tierra de Kanaán, y se lanzaron hacia lo desconocido. Abandonaron su hogar de los Cedros Bíblicos y sus rocas nevadas y soñadoras hace cinco mil años y rechazaron la violencia de las primeras culturas y civilizaciones y continuar abanderando el mensaje de la Paz en todas las latitudes planetarias.
Estas águilas se apartaron de un Oriente cuya civilización alimentó la violencia, honró la fealdad y consagró la esclavitud. Mis águilas crearon la Libertad y se alejaron detrás de los horizontes para predicar. Recorrieron este globo llevando el mensaje de la Libertad.
Las siete águilas se despidieron de mi cima, que se quedaron con tristeza en la espera de la vuelta. Pero estas cimas nos llevaron los colores pálidos de la desesperación, a pesar de que el regreso de sus hijos se redujo a un hilo gris de esperanza.
Cuando las águilas se pasaron por las siete cimas bolivianas, la luz de la nueva Libertad resplandeció y esta Libertad era el himno que Bolívar cantó durante toda su vida.
Han remontado los cielos y han escalado muy alto la escalera de la verdad y con esto no han alcanzado todavía el estado que les permita comprender la Perfección. Son como ustedes, sienten que el amor al Perfecto se acrecienta en sus seres y la necesidad de su presencia se duplica.
Las siete columnas donde están posadas estas siete águilas simbolizan las siete esperanzas de este planeta nuestro, señaladas por los nombres de cada una de estas águilas. Los arcos que unen estas siete columnas simbolizan la unión eterna de las siete esperanzas del ser humano. Ellas son las que están motivando la voluntad de este ser para elevarse a la cima de todas las perfecciones.
La última parte, hacia el oeste del primer nivel simboliza las ciencias y técnicas de la prehistoria y la antigüedad.
Imagen del Nivel 1EL SEGUNDO NIVELEn su inicio simboliza el avance de la humanidad hacia lo desconocido. La humanidad empieza a luchar por conquistar otros territorios y someterlos. El imperio egipcio, el asirio, el griego con Alejandro y la Roma poderosa, demostraban que con la violencia y la fuerza sólo se logra cambiar de amos. Aparece Cristo, que con su ley de amor vira el rumbo de la humanidad.
Imagen del Nivel 2EL TERCER NIVELSimboliza el primer milenio de la era cristiana. Es notorio el despertar occidental. Este nivel se caracteriza por su techo oscuro, simbolizando los nueve siglos de cristiandad entre San Agustín, padre de la Iglesia, y Santo Tomás de Aquino, doctor de la Iglesia.
Luego continúa en un patio alto más abierto, simbolizando el encuentro más importante de todas las religiones con sus siete columnas.
A continuación, la última parte de este nivel, simboliza la vida de los niños. Los niños son la luz del Planeta, su esperanza, su inocencia y su alegría. Este nivel de los niños comienza con un bronce del Santo Padre Juan Pablo II recibiendo la Medalla de la Paz de la Fundación Internacional Planeta Libre y termina con columnatas y arcadas que están cuidando la felicidad de estos niños.
En uno de los arcos de este nivel se encuentra simbolizado, en una pieza metálica semicircular, el primer sol naciente del Tercer Milenio. En el centro de esta sección de hierro en escombro figura una pieza de cemento atravesado por dos trozos de cabilla en forma de cruz, extraída del Muro de Berlín. Esta piedra simboliza la Libertad triunfante en la Europa Oriental antes de finalizar el segundo milenio de nuestra época.
EL QUINTO NIVELNo se habla de este nivel en la historia del pasado, pero si en la del futuro. Simboliza el Tercer Milenio cristiano. Todas las creencias y las religiones del planeta han sembrado en él sus estrellas y sus flores. Este nivel está anunciado por:
Tres mil rosales, por árboles y arbustos y otras matas de flores que participan durante todo el año tropical en la fiesta del colorido, que nunca abandonará el muro.
En una columnata que parece interminable portando majestuosamente águilas con su cara al sol y provenientes de los nidos de la antigüedad en aquel oriente.
La Mesa Redonda de las Religiones en su camino hacia la Perfección, atravesando las selvas inhóspitas de la violencia y de la ignorancia humana que amenazan a este planeta.
24 fuentes de rocas arcadas que simbolizan las 24 horas del día y de la noche. Todas estas fuentes danzan con los rosales y el resto de la vegetación para celebrar el triunfo de la Libertad Humana, acompañadas por el sol, la luna y las estrellas y la inteligencia humana liberada. La brisa, la luz y las aves nunca abandonan este nivel. Al igual, el ojo del visitante y su afecto no duermen para cuidar y amar su mensaje. Mil años no son nada, quizás, en los ojos del tiempo, pero en la imaginación de la esperanza humana sí son mil velas prendidas para iluminar el camino que está anunciando el arribo de esta libertad perdida.
Toda la existencia en este nivel relata, con sinfonías con canto coral silencioso, la historia del futuro próximo construido con amor grande por los versos de un poeta.
Imagen del Nivel 5