
Farid Mattar, creador de la Fundación Internacional Planeta Libre, nació en Laklouk, Líbano el 13 de junio de 1928. Este caserío dista sólo 30 kilómetros de Byblos (cuna de la civilización fenicia y ciudad del alfabeto), por lo que desde las cimas de sus montañas se divisa el Mar Mediterráneo y a 25 kilómetros de la montaña más alta del Líbano llamada Kornet-El-Sauda (que quiere decir Pico Negro por el color de la roca volcánica al hacer contraste con la nieve).
Fue Presidente de la Fundación Internacional Planeta Libre. Abogado, egresado de la Universidad Central de Venezuela con Doctorado en Derecho. Escritor y poeta, 12 títulos publicados relacionados con la Paz, la Libertad y la Tolerancia Religiosa. Falleció en Caracas en agosto del 2000.
El hogar de los Mattar Matta (Mattar quiere decir ' lluvia primaveral ' y Matta, ' Mateo') típico montañés, giraba en torno a los cultivos de trigo y granos en general, algo de maíz, papas, almendras, nueces, y nogales, árboles frutales como manzanos, perales, ciruelos, cerezos, vides e higueras, combinados con el pastoreo de cabras, vacas lecheras y ovejos. Aún cuando su vida era austera, el hogar de Kanaan y Amalyn se destacaba por la coordinación y el profundo amor con que llevaron entre ambos la educación de sus hijos: Farid el mayor, luego Assaad, Rachid, Said, Leila, Mouna y Souad. Su casa era totalmente rústica, construida de piedras, de poca altura para protegerla de la fuerza del viento y el arrastre de las tempestades, sus pisos y arcadas eran recubiertos y modelados con arcilla y se renovaban en cada primavera, allí reinaban el calor, el orden y la limpieza.
El padre de Farid, Kanaan, se hizo leyenda por su generosidad, su belleza física, su arte para cantar y bailar y su fama de ser el mejor jinete del lugar. Por su parte, Amelyn fue una madre abnegada, que cuidaba con esmero la pulcritud de su casa y la ropa de sus hijos, la cual ella misma confeccionaba, mereciendo el calificativo de 'los mejores vestidos de la zona '.
El hogar Mattar-Matta, situado en los límites de dos Municipios: Tamourin y Akoura, era parada atractiva para los que por allí transitaban, entre ellos los gendarmes que custodiaban la comarca, y esta casa estaba siempre abierta, con una mesa frugal, pero generosa para con estos caminantes y visitantes.
Aún cuando esta zona montañosa no se presta para la cría de ganado caballar, Farid heredó de su padre esta afición, y en una potra que éste había traído a Laklouk, aprendió a montar sin bridas ni sillas, convirtiéndose también él, en un resuelto y audaz jinete, con sus escasos 14 años de edad.
Recibió sus primeras enseñanzas en la Escuela de D´Malsa, de parte del padre Abdallah, un anciano clérigo, junto a otros 16 niños. Luego asistió a la Escuela de Mechehlan y después donde les Frères Maristes en Byblos, allí terminó el 3er Año, pero fue en el Colegio de May Fouk (originalmente un convento), ubicado en la montaña, y perteneciente a la Orden Libanesa Maronita, donde completó el bachillerato en árabe y en francés. Posteriormente viajó a Beirut para enseñar a niños pequeños, entre 7 y 9 años, con los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Ecoles Chretiénnes).
Por invitación de unos tíos paternos: Pedro y Elmaz de Mattar, y buscando mejor calidad de vida, tras el luto, las penurias y la devastación que provocan las guerras sucesivas, Farid Mattar viaja a Venezuela en el año 1953, donde se queda para posteriormente formar su familia y echar raíces, aún cuando el Líbano, su cuna, no ha dejado de habitar en su corazón, en su mente y en su acción. Farid Mattar regresa una y otra vez a su tierra natal, llevando los frutos de paz y libertad sembrados y recogidos en América, donde se ha dedicado con verdadera pasión ciudadana.
Una vez en Venezuela, trabajó con su tío, en un comercio de telas situado en el centro de Caracas, la ciudad capital, donde fijó su residencia. Esta tienda, llamada NINOSKA, estaba ubicada en una zona muy concurrida: de Gradillas a San Jacinto, por lo que allí, Farid tuvo la oportunidad de conocer a la sociedad de la época. Compartió este trabajo de comerciante, con sus estudios de Derecho en la Universidad Centralde Venezuela, teniendo como profesores a destacados juristas como: Rafael Caldera, Arístides Calvani, Rafael Pisani, Armando Sánchez Bueno, Enrique Pérez Olivares y Tomás Polanco Alcántara, quienes han ocupado en su mayoría, altos cargos políticos en la Democracia venezolana, obteniendo el título de abogado en el año 1964. Gracias a su herencia y a su vida de montaña, Farid Mattar se hace alpinista y maratonista,
habiendo incursionado no sólo en las montañas del Líbano sino de América Latina: escaló el Cotopaxi, en Ecuador, el pico Bolívar y el Espejo en Los Andes venezolanos y todas las cumbres del Ávila caraqueño. Se casó con Teresa Torbay a los 32 años, unión de la que nacieron sus 4 hijos: Edwin, Emily, Sandra y Astrid, nacidos todos en Venezuela, al igual que sus 7 nietos.
En el año 1960, representó a Venezuela en la reunión internacional realizada para formar la Unión Libanesa Cultural Mundial, de la cual es fundador, al igual que de la Unión Maronita Mundial. En las lomas de Colinas de Bello Monte, donde tiene su casa de habitación, comenzó en 1963 a construir el MONUMENTO POR LA PAZ, obra única en su estilo, que ya cumplió 34 años, la cual es un templo del entendimiento, ecológica en sí misma -ya que está hecha a partir de las piedras de desecho de la ciudad-, y es un enorme símbolo a la educación para la libertad y para la tolerancia entre los pueblos y credos del mundo. En 1989, dona a Caracas la escultura en bronce denominada MESA REDONDA DE LAS RELIGIONES Y LA PAZ UNIVERSAL, que está ubicada en Quebrada Honda, sector donde confluyen el Complejo Cultural Teresa Carreño con importantes museos y teatros, el Parque Los Caobos, una Iglesia Católica, una Sinagoga, una Mezquita y un Templo Maronita, lugar inmejorable para convocar al diálogo y a la Cultura de Paz.
En el año 1975 funda un movimiento intelectual denominado "Águilas de los Cedros", con un objetivo ecuménico y universal, creando así un espacio compartido a sus ideales y posteriormente en 1995, constituye la Fundación Internacional Planeta Libre, tribuna desde donde lideriza su sueño de educar para la libertad a través de la Cátedra UNESCO-UCV “Hacia una Cultura de Paz”, primera Cátedra latinoamericana del Programa UNESCO de Cátedras para una Cultura de Paz que se especializa en la paz interior y en el cambio del ser humano. Desde 1968 con un promedio de dos viajes por año, participó en congresos mundiales por la Paz, en el Cercano Oriente y en otros países. Estuvo con Su Santidad el Papa Juan Pablo II en tres audiencias privadas en representación de los Maronitas Católicos en América Latina y se entrevistó con distintos líderes religiosos de las tres religiones monoteístas, del budismo y el confusionismo.
Farid Mattar fue un mensajero de la paz universal, a través de siete publicaciones ha comunicado sus ideales de paz y libertad.
Águilas de Los Cedros por la Paz, 1989.
Alas de Montaña, 1992.
Un apasionado de Libertad y Paz, 1993.
Héroes sin Espada, 1994.
Treinta años después, 1994
Karim y su bien amada montaña, 1994.
Columnas de Estrellas, 1994.
El sueño de las rocas, 1998
Con estas publicaciones el Dr. Farid Mattar reveló su objetivo de alcanzar la paz a través de la educación, una educación liberadora, ya que considera que la paz y la libertad deben ser compañeras del ser humano en su camino a la perfección.
"Puesto que es en la mente de los hombres donde nacen las guerras, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de Paz". Farid Mattar